Contrastes

En este vídeo podemos ver la triste realidad de muchos perros de pueblo. Mientras que algunos gozan de la libertad suficiente para vivir como auténticos perros y poder hacer lo que realmente les gusta y necesitan, otros permanecen encadenados prácticamente la totalidad de sus vidas.

Qué contraste!

Pocos animales domésticos son sometidos a semejante trato.

Seguramente, sus dueños no son conscientes del daño que esto supone para ellos. Tradición. Así lo han visto siempre y así se lo han enseñado. Su idea de lo que es un perro está firmemente unida a una cadena.

Ojalá que las nuevas generaciones, educadas en el respeto a los animales, cambien por fin esta forma tan atroz de tener un perro.