Riña vecinal

Este vídeo es la continuación del anterior «Ronda matinal».

Esa misma tarde, nuestra protagonista vuelve a la zona de contenedores en busca de comida. Tras encontrar algunos trozos de pan, se tumba a la sombra. Antes, observa como otro perro pasa cerca del río.

De pronto, aparece un grupo de tres perros que se dirige hacia los contenedores. Parece comandado por la de mayor edad. En cuanto ve a la perra negra, comienza a ladrar. Olisquean la zona donde la otra había dado buena cuenta de los trozos de pan.

Al no encontrar nada, la perra mayor se dirige hacia la perra negra. Mantiene una distancia prudencial mientras le ladra. Parece como si le estuviera riñendo por no haber dejado nada. La perra negra permanece tumbada, sin moverse. Podemos observar cómo baja las orejas dando a entender que no quiere problemas. Finalmente, la perra mayor se marcha. Sus compañeros, ante la falta de comida, ya habían abandonado el lugar anteriormente.

Quizás otro día tengan más suerte y lleguen antes que otros vecinos al sitio más interesante del pueblo.

Los perros saben resolver estos pequeños conflictos sin que deriven en peleas. En ocasiones, nuestra intervención, aunque sea con la mejor de las intenciones, crea más crispación entre ellos y empeora notablemente la situación.